Las construcciones de la arquitectura popular: los cortines

•noviembre 9, 2011 • 1 comentario

Cortín próximo a Moal, en la pista que lleva a Muniellos, Asturias.

Los cortines son recintos circulares construidos con un muro de piedra en seco, sin argamasa, de dos a tres metros de altura que remata en un saledizo formado por grandes losas de pizarra, sobre las que continua un pequeño tramo de muro (no en todos los casos). Muchos cortines no tienen acceso y se accede a ellos por medio de una escalera, y los que tienen puerta es muy estrecha y a veces, elevada medio metro del suelo. La planta y toda la construcción están pensadas para impedir el acceso del oso. Dentro se colocan las colmenas en filas sobre escalones de piedra.

Cortín de Cadenas, próximo a Muniellos, Asturias.

Los cortines se sitúan en las laderas soleadas, próximos a los bosques o soto bosques, y en general, en lugares abiertos para favorecer el soleamiento.

Tres cortines sin uso, algunos en plena desaparición, próximos a la central hidroeléctrica de Doiras, en Asturias.

Francisco Bologna. Conjunto residencial de Paquetá. Bahía de Guanabara

•junio 21, 2011 • Comentarios desactivados en Francisco Bologna. Conjunto residencial de Paquetá. Bahía de Guanabara

Tipología de casa tropical

Conjunto residencial de Paquetá, obra de Francisco Bologna. Isla de Paquetá, Bahía de Guanabara. Maio 2011. FATografia.

El conjunto está formado por 27 casas alrededor de una plaza. Es especialmente importante la disposición del conjunto en dos brazos, en forma de L delimitando el espacio de juego, así como su sección transversal y su escala. Es una interesante tipología de casa tropical ya que utiliza filtros cerámicos para demarcar el patio interior de servicios (la parte trasera de la foto superior) y una doble altura en la sala de estar.

27 casas dispuestas en dos laterales de una plaza

Se enmarca dentro de las actuaciones de vivienda popular realizadas en Brasil entre las décadas de 1940 y 1950.

Art Decó con influencia racionalista – Residência Horãcio Mendes de Oliveira Castro Filho, Rio de Janeiro

•junio 21, 2011 • Comentarios desactivados en Art Decó con influencia racionalista – Residência Horãcio Mendes de Oliveira Castro Filho, Rio de Janeiro

Claridad volumétrica y geométrica

Residência Horácio Mendes de Oliveira Castro Filho cerca de la Lagoa, en Rio de Janeiro. Junio 2011. FATografia.

Se trata de un magnífico ejemplo Art Decó con una fuerte inspiración racionalista. Se caracteriza por la yuxtaposición y el maclaje de volumetrías claras, en este caso de formas cilíndricas y cúbicas.

Es del año 1933, proyecto realizado por Freire & Sodré, aunque sufrió una ampliación en el año 1943, donde una terraza abierta en la parte trasera se incorporó como despacho a la atmósfera interna sobria, pero al mismo tiempo elegante, con algunos elementos de mobiliario propios de la época.

Destaca la terraza frontal de planta circular, arrancando desde la fachada y apoyada en un pilar descentrado, que da la sensación de ser el único apoyo.

Se sitúa en Av. Epitácio Pessoa, 2500. Lagoa, Rio de Janeiro.

“Polução na Baía de Guanabara, Praia de Botafogo, Rio de Janeiro, Brasil”. La gran cloaca de Río.

•mayo 22, 2011 • Comentarios desactivados en “Polução na Baía de Guanabara, Praia de Botafogo, Rio de Janeiro, Brasil”. La gran cloaca de Río.

Mierda y contaminación en el que podría ser el gran salón urbano del barrio de Botafogo, en Rio de Janeiro.

Playa de Botafogo en Rio de Janeiro, Brasil. Mayo 2011. FATografia.

¿Dónde están los efectos del programa de descontaminación de la Bahía de Guanabara llevados a cabo por el CEDAE? Toda la bahía de Guanabara es una aunténtica cloaca. Una de los mejores desarrollos para los JJ.OO. sería la limpieza de toda la bahía, ofreciendo una sanidad ambiental para todos los habitantes de Rio de Janeiro. Es necesario una intervención de saneamiento, encontrando un equilibrio entre la fauna y la flora de la bahía y compatibilizando el ocio (un salón urbano para la ciudad como es la playa), con el turismo y el transporte fluvial de grandes navíos mercantiles (industria).

Visiten las características del proyecto en CEDAE.

La infraestructura como soporte de la arquitectura

•mayo 16, 2011 • Comentarios desactivados en La infraestructura como soporte de la arquitectura

Los espacios residuales bajo las infraestructuras urbanas como soporte del comercio

La insfraestructura como soporte de la arquitectura, Centro, Rio de Janeiro. Mayo 2011. FATografia.

El cometido de las infraestructuras urbanas, en general, se ha desvinculado en gran medida por la escala pequeña de la ciudad, allí donde las personas se relacionan de una manera más humana, en favor de una eficacia para dar respuesta directa a su función. La mayoría de ellas, en especial las vías de comunicación, suelen coartar la relación transversal, centrándose en una direccionalidad única.

La contemporaneidad apuesta por realizar nuevas infraestructuras menos alejadas del alma humana, donde la estructura, la materialidad, la escala estén más próximas a lo que tienen alrededor.

En la imagen superior, se observa la potencialidad del viaducto para generar un espacio en el cual se desarrollen actividades comerciales. Su altura y distancia entre apoyos favorecen una salubridad (ventilación, iluminación natural) adecuada para moverse peatonalmente bajo la misma.

Sin duda, el futuro estará en una mejor combinación de intereses. La ingeniería y la arquitectura estarán cada vez más ligadas.

Rio de Janeiro. La verticalidad contemporánea como pérdida de identidad

•abril 15, 2011 • Comentarios desactivados en Rio de Janeiro. La verticalidad contemporánea como pérdida de identidad

La verticalidad contemporánea como pérdida de identidad

La verticalidad contemporánea como pérdida de identidad local en el waterfront de Rio de Janeiro, marzo 2011. FATografia.

Por el momento precisamos de más tiempo para comprender este medio, como es Rio de Janeiro. Intentaremos abrir al máximo todos nuestros sentidos para, en primer lugar, registrar todo lo que está pasando en esta ciudad. Pero los contrastes son brutales, están ahí presentes en cualquier esquina de la ciudad con simplemente pasear por ella.

No sólo está la ciudad informal o favelas que ya son un tópico, más aún ahora tras el concuros Morar Carioca. Llegar a comprender sus propias leyes no es nada fácil. Tampoco lo son las de la ciudad más formal.

Hay mucho trabajo por hacer, pero sin voluntad política, aquí no se resuelve nada. La arquitectura por sí misma, no tiene la capacidad de mejorar casi nada. Precisa de seriedad, de plantear claramente qué ciudad se quiere tener y de implicar a todos los ciudadanos.

Ayer, en el IAB-RJ, Instituto de Arquitetos do Brasil, la arquitecta Dominique Gauzin-Müller abrió los ojos a unos pocos bajo el título “Arquitectura sustentável: lowtech ou hightech”. Bajo mi punto de vista, lo más importante no fue el contenido de su charla, sino que sirvió de escusa para poner encima de la mesa una serie de preguntas que pueden ayudar a Rio a ser la ciudad que quiere ser. No debe mirar hacia Europa, sino mirar hacia sí misma, hacia el Brasil que tiene a sus pies. No debe ser Voralberg, ni los Alpes suizos, ni tampoco otra ciudad como Tokio o Nueva York.

Y esa posición comienza por los propios arquitectos, por su postura ideológica frente a cada obra que realizan. Preguntas como ¿genera más espacio público mi propuesta o lo coarta? ¿es de calidad y tiene sencillez al mismo tiempo? ¿cumple con su cometido? ¿y su cometido es beneficio de unos pocos o de muchos? ¿cuánta energía consume?…

Elementos paisajísticos efímeros: los balagares

•julio 23, 2010 • 2 comentarios

Valor plástico y paisajístico

Conjunto de balagares en El Solanu, Nava, Principado de Asturias. Julio 2009. FATografia.

Siempre me ha parecido interesante abrir los ojos al mundo cotidiano, al más cercano. Trato siempre de sacar el máximo partido a una imagen, traducciendo comúnmente a palabras lo que mi pensamiento cree ver. El análisis de mi propia subjetividad puede constituir la modulación del deseo.

Al contemplar el paisaje estival de muchos de nuestros campos cantábricos solemos encontrar praderas dibujadas por bandas. Si viésemos borroso, lo primero que percibiríamos serían líneas paralelas unas más oscuras que otras. Hasta aquí nada sorprende al ojo habituado a estos tipos de paisajes donde la máquina empleada por el hombre hace acto de presencia aunque no esté presente.

Lo que más nos sorprende hoy en día es la ausencia de la máquina en lo que está presente. Me refiero a la fotografía superior. Lo que más destaca son los montículos de hierba seca apilados, es decir, los balagares.

Paisaje artificial-natural dinámico. Huella del artificio y relaciones entre elementos

Podríamos hacer discursos artísticamente vanidosos, pero en esta ocasión, no merece la pena. Lo que me interesa de esta imagen, es destacar el hecho construido por el hombre. Estamos muy acostumbrados a relacionar lo construido con la edificación. Es muy común escuchar comentarios que asocian una pradera a un territorio sin construir. No hay nada más lejano a dicha afirmación. De una vez por todas, me gustaría hacer ver que un prado es un hecho construido de tanta o más fuerza que un bosque o una agrupación de casas como elemento capaz de generar identidad a un territorio, a un modo de vivir, a una sociedad.

Puede ser capaz de describir una ganadería sin ver al ganado. Puede describir una tecnología sin ver una máquina. Describe una climatología, una geografía, etc. Lo humanístico y lo técnico se dan la mano.  Me interesa captar estos paisajes que en breve serán olvidados. Quizás algún día tenga la oportunidad de diseñar un jardín cerca de estos paisajes. Quizás me sirvan de inspiración.

Me viene a la mente un proyecto no realizado con bandas programáticas en París. Quizás las inspiraciones hayan estado ahí siempre, sólo hace falta abrir los ojos.

También es un buen ejemplo para defender lo que hoy en día pasa desapercibido en el mundo de la arquitectura en pro de lo estético, lo epidérmico sin una reflexión con más sustancia. La coherencia entre la forma construida, los medios empleados, la economía y la finalidad.

En esta imagen podemos hablar de urbanismo. A todos nos suenan términos como minifundio, propiedad, catrasto, linderos, servidumbre de paso, etc. Pero también podríamos asemejar los balagares a viviendas y ver sus relaciones. Sus posiciones no son casuales. Dependen de dos factores. Por un lado, del reparto equitativo de la cantidad de heno (realizado a ojo, en función del tamaño y capacidad de carga del tractor o futuro medio de transporte). Por otro lado, depende del terreno. Siempre se busca una zona plana para favorecer el deslizamiento de la pala de carga del tractor evitando posicionarse sobre riegos naturales por donde pueda escorrer el agua de lluvia estival o bien en las zonas más bajas de una ladera para no tener que subir la hierba seca, siempre buscando la comodidad de empujarla ladera abajo.

Por tanto, si estudiásemos las relaciones existentes entre las posiciones finales de los balagares encontraríamos una ley matemática que responde a una lógica. Esto es lo que se pretende con la parametrización en la arquitectura. Lo difícil está en establecer esos parámetros a priori. Y lo nada fácil es barajar varios parámetros a la vez, desde los más técnicos hasta los más inestables como los sociales. Por tanto, hoy por hoy sigo valorando más al arquitecto viejo cargado de experiencias vitales cuyo proyecto es fiable que al joven que domina la tecnología pero desconoce las consecuencias finales de su propuesta.

También me parece interesante reflexionar sobre las geometría. En este caso, predomina la linealidad, las bandas. Bandas programáticas, bandas de colores que dan vida a nuestros hogares…