Viviendas sociales, Paris, 2000. Herzog & de Meuron

Integración en el tejido urbano

Integración en el tejido urbano

Viviendas sociales en 19 Rue des Suisses, Paris. Julio 2009. FATografia.

Los suizos construyen en su calle en París. Y lo hacen muy bien.

La estrategia adoptada es el pliegue. Toman la altura total de la edificación colindante y la dividen en siete partes casi iguales como si se tratase de un pentagrama. La más baja y la más alta varían ligeramente (cinco líneas equidistantes y dos “imaginarias”). A través del mecanismo del quiebro de la fachada en tres partes consiguen que el espacio de entrada al inmueble se dilate ante la vía pública. Concuerda con el mecanismo elegido a menor escala para el tratamiento de fachada  -paneles que se pliegan cuando se abren-  y también con el pliegue de la chapa perforada de aluminio de cada panel con un pliegue que ronda los seis centímetros para ganar inercia y evitar el abollamiento. Vemos que el mecanismo se repite desde la gran escala hasta el detalle. He aquí la coherencia y la unidad del proyecto.

El pliegue como estrategia proyectual

El pliegue como estrategia proyectual

La fachada es austera tal y como Jacques Herzog y Pierre de Meuron nos han acostumbrado a contemplar en otros proyectos, pero cargada de materialidad, textura y sapienza constructiva como la gran mayoría de la arquitectura suiza. La transparencia de la fachada es otro leitmotiv. Podríamos compararlo con cualquier vestido de la alta costura, pero quizás el gran culpable no ha sido un Giorgio Armani, sino Louis Henri Sullivan (1856-1924).

Quiebros

Quiebros

Al transpasar ese velo por la puerta de entrada nos introducimos en una especie de caja negra donde la tapa posterior ha sido eliminada para ser deleitados por la sensualidad de la curva.  Al fondo a la izquierda aparece un volumen fragmentado en tres alturas con unas persianas que se deslizan por unas guías curvas y que nos recuerdan que el sol aprieta en ciertas épocas del año. Sólo los buzones del correo restan importancia al plano del fondo. Incluso los vidrios se colocan tan enrasados con el muro que prácticamente pasan desapercibidos.

Una caja negra y un punto

Una caja negra y un punto

Observemos con detenimiento la escena, que creo que merece la pena. Si dibujásemos la planta del espacio de recorrido, tenemos un cruce de caminos con un sendero largo de hormigón que se tuerce ligeramente como si se tratase de una fotografía de Henri Cartier-Bresson. Se produce un punto de indeterminación. A la izquierda aparece el sensual volumen, pero a la derecha tenemos un banco y un árbol. Un asiento de hormigón dispuesto longitudinalmente al acceso y una Catalpa que proporciona sombra y unas flores blancas tan grandes como pañuelos. ¿Por qué el banco no se dispone frontalmente? ¿Por qué una Catalpa y no un Plátano de sombra?

A mi me recuerda a Sigurd Lewerentz y su croquis sobre la disposición del banco ante una tumba. Con sólo girar el banco noventa grados, el espacio adopta otra dimensión (no como algo físico). Recomiendo leer el libro DPA Forma y Memoria de la UPC, en especial el artículo Un punto, un lugar de la memoria en algunos trabajos de Sigurd Lewerentz de Luís Martínez Santa-María.

Viviendas en el interior de la manzana

Viviendas en el interior de la manzana

En el extremo del volumen observamos cómo Herzog&De Meuron se entrenan antes de realizar la medianera vegetal vertical del Caixa Forum de Madrid. No tiene nada que ver, pero si que comienzan a poner en práctica sus teorías de manera tímida. Son muros poco naturales y a la vista está. Han pasado varios años y aún se percibe el muro ciego. Esta estrategia ha sido copiada recientemente en otros proyectos en España, tales como el Complejo Tecnológico de La Rioja de FOA o las bodegas y hotel Marqués de Riscal en El Ciego de Frank Gehry. Forzar lo natural lleva su tiempo. Esperemos que el tiempo lo mejore.

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~ por tifosoarchitecture en agosto 11, 2009.

 
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