Notre Dame du Raincy, Le Raincy (Paris) 1924. Auguste Perret

Torre en Hormigón Armado

Torre en Hormigón Armado

Iglesia Notre Dame du Raincy, 83 Avenue de la Résistance, Le Raincy, Région parisienne. Julio 2009. FATografia.

Se trata de una de las iglesias más atractivas que he visitado en toda mi vida. Al igual que toda arquitectura, esta iglesia se distancia muchísimo de las imágenes que contemplamos en los libros tales como  “La Arquitectura Moderna desde 1900” de William JR Curtis o “Historia de la Arquitectura Moderna” de Leonardo Benévolo. En este caso, la visita siempre mejora lo esperado.

Espacialidad y luminosidad interiores

Espacialidad y luminosidad interiores

En una foto en blanco y negro sólo podemos intuir ciertos aspectos generales de la obra, a menos que sepamos con certeza dónde poner el ojo. Sin embargo, creo que en muchos libros de historia se escapan ciertos aspectos que el autor ignora o incluso que el propio arquitecto no quiere contar. Me refiero a lo trascendente, a lo emocional. Es esa parte la que distingue la buena arquitectura de la magnífica, de la suprema. Notre Dame du Raincy está en este último grupo. Nos toca a cada uno descubrir esas partes emocionales tal y como un psicólogo analiza las respuestas de un paciente ante una imagen de fondo-figura.

Perret me ha sorprendido. Al igual que Josep Quetglas descubre ciertos aspectos maravillosos sobre Romchamp de Le Corbusier (veáse la conferencia “Las Tres Marías” impartida por Josep Quetglas en la ETSA de Sevilla), yo he tratado de averiguar que nos quería dejar en herencia Auguste.

La iglesia se asienta en un barrio de edificación denso pero de baja altura, a lo largo de la Avenue de la Résistance, compuesta por una vía de circulación central con una acera a ambos lados donde los árboles enfatizan el límite funcional. La zona peatonal apenas tiene un par de metros de anchura, por lo que la estrategia de Perret de retirarse unos cuantos metros hacia atrás resulta favorable para ganar presencia e importancia. Cuando alguna personalidad se distancia de la muchedumbre gana admiracón y respeto. Eso es lo que hace Auguste en este caso.

Vista fachada principal

Vista fachada principal

El alzado principal utiliza el mecanismo de la simetría y de la verticalidad gracias a la torre que va perdiendo “fuerza” a medida que asciende para terminar apuntando hacia el cielo con una cruz latina en el vértice. La torre se trata de manera isótropa, es decir, la esquina es simétrica a ambos lados, tal y como si el arquitecto se enfrentase ante un problema clásico. De hecho, aparecen al menos otros dos relojes en las caras laterales, como si Perret tuviese pánico a la direccionalidad.

Justo al entrar, llama la atención que te encuentras en una posición dominante. Apenas una cuarta de distancia separa el suelo interior del exterior. Pero lo que te hace controlar el espacio es que el suelo desciende ligeramente hacia el altar. Al caminar por él sentirás una inestabilidad casi imperceptible que te invita a entrar, a formar parte de la ceremonia. No creo que sólo sea una cuestión técnica para que todos vean al sacerdote, ya que el truco utilizado en la mayoría de las iglesias es elevar el altar unos centímetros para que el cura sea contemplado por los feligreses y viceversa.

Lo sublime se encuentra en la luz filtrada a través de unas vidrieras maravillosamente ejecutadas sobre montantes de hormigón. La austeridad exterior de la iglesia contrasta con el interior “viviente”.

Pilar "vibrante"

Pilar "vibrante"

Me fijo en los pilares. El enconfrado es… ¡¡perfecto!! Quién diría que tiene casi un siglo. Está hecho con un encofrado de dos tipos: uno de semi-caña que se repite doce veces (dejando cóncavo el hormigón) y otro de parte lisa que es simétrico desde su eje central. La columna vibra con la luz del mismo modo que lo hace una columna griega, pero a la inversa (lo cóncavo se convierte en convexo).

La cruz en el cielo

La cruz en el cielo

Busco los iconos con la mirada. No veo la cruz en un primer momento. Luego la veo a la izquierda del altar hecha de madera y con ruedas. Pienso que esa cruz no puede ser la original. Luego me percato que está en el cielo. Si, si, en el cielo. Las vidrieras de la cabecera de la iglesia son azules como la esfera aparente azul y diáfana que rodea a la Tierra y en ella se dibuja el perímetro de una gran cruz latina con vidrieras rojas. Está en el centro como no podría ser de otro modo.

Veo que el techo de hormigón de la cubierta también se mueve. Vibra gracias al encofrado de tablilla. Pero, ¿por qué vibra si se trata de un simple encofrado? Pues al igual que Romchamp, el encofrado está al revés de como sería más obvio, es decir más fácil para colocar. Está como si fuese un arco de cuerda por decirlo de algún modo, o sea, sin mantener la misma cota. A diferencia de Romchamp, la bóveda no te aplasta a modo de dolmen sino que se eleva hacia el cielo. Dios todo lo aspira. He aquí la coherencia de la obra.

También me percato de las instalaciones. Todo está pensado desde un principio. Qué pena que en tantas obras de nuestros días esto no ocurra. Las luminarias están embebidas en la bóveda principal en medio de unos huecos que combinan cuadrados y círculos, todo referente a lo místico.

¿Por qué un pilar en el centro?

¿Por qué un pilar en el centro?

Pero lo que realmente me ha parecido sublime ha sido la cripta. En este caso entiendo lo sublime no como algo extraordinario, sino en el sentido figurado aplicado a la inteligencia de Perret. En el medio de la sala aparece un pilar de sección rectangular que si tú lo colocases en un proyecto para ser corregido por la mayoría de los profesores de la ETSAC te invitarían a que abandonases los estudios. Yo pienso que está ahí no por una cuestión técnica ya que la luz a salvar no es tan grande. La razón es volver a mostrar la cruz de manera menos evidente. Si, sí, es como ya hizo Lewerentz (recomiendo leer el libro “Idas y vueltas” de Carlos Puente) pero de manera diferente. Si nos colocamos en la visión del párroco nos damos cuenta de lo que quiero decir. Las vigas unidas a la perspectiva nos dibujan una cruz en el espacio.

¿Es la cruz latina?

¿Es la cruz latina?

Además cabe volver a destacar cómo el encofrado se coloca según la distancia más larga… ¿Será por que Perret también quiere estar presente?…

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~ por tifosoarchitecture en agosto 8, 2009.

 
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